15 mar. 2012

EDUARDO GALEANO


 Antonia Sánchez Caballero
Responsable Plan Igualdad     
CEIP Abadía. Albolote


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Breves palabras para empezar a leer a Eduardo Galeano

¿Quién es Eduardo Galeano?.

  La respuesta más sencilla y simple sería decir que es un escritor latinoamericano nacido en Uruguay, en Montevideo en 1940. 
  Ha escrito libros impagables e inolvidables, entre ellos clásicos como Las venas abiertas de América Latina. Hay quien afirma con contundentes datos millonarios que es el libro más veces editado en lengua española (editorial Siglo XXI.)
    Pero antes de dar a la luz pública esta excelente explicación de la torturante historia de despojo y explotación de su tierra latinoamericana trabajó como periodista en publicaciones como Marcha. En 1963, le enviaron a Pekín y allá conoció a Pu Yi, un humilde jardinero tras el triunfo de la revolución comunista en China en 1949. Antes de esa fecha ese personaje había sido engendrado en el seno de la tradicional familia imperial china y había sido un pelele en las manos de los intereses imperialistas de ingleses y japoneses contra las clases populares de su propio país. Eduardo Galeano realizó en aquel tiempo una singular entrevista que años más tarde la usaría Bernardo Bertolucci para escribir el guion y dirigir su película El último emperador. Otras de las más que impactantes recreaciones periodísticas de este escritor uruguayo se pueden leer en su libro Nosotros decimos no. Crónicas  periodísticas (1963-1988) impresas por Siglo XXI editores.
     Una de las piezas literarias más emocionantes que conozco es su inolvidable obra El libro de los abrazos ilustrado además por él mismo con su ingenioso arte pictórico. Hay muchas ediciones de esta obra. Las más fáciles de encontrar aún son las de Siglo XXI editores. 
En este imprescindible libro os destaco el texto del que os hablé en la última reunión.

Los nadies por Eduardo Galeano:

"Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

     De su exilio en España huyendo de las brutales dictaduras en el Cono Sur latinoamericano surgió una de sus más bellas historias que lleva por título Memorias del fuego en tres volúmenes. Del segundo volumen extraigo este formidable texto:

Si él hubiera nacido mujer

“De los dieciséis hermanos de Benjamín Franklin, Jane es la que más se le parece en talento y fuerza de voluntad. 
Pero a la edad en que Benjamín se marchó de casa para abrirse camino, Jane se casó con un talabartero pobre, que la aceptó sin dote, y diez meses después dio a luz su primer hijo. Desde entonces, durante un cuarto de siglo, Jane tuvo un hijo cada dos años. Algunos niños murieron, y cada muerte le abrió un tajo en el pecho. Los que vivieron exigieron comida, abrigo, instrucción y consuelo. Jane pasó noches en vela acunando a los que lloraban, lavó montañas de ropa, bañó montoneras de niños, corrió del mercado a la cocina, fregó torres de paltos, enseñó abecedarios y oficios, trabajó codo a codo con su marido en el taller y atendió a los huéspedes cuyo alquiler ayudaba a llenar la olla. Jane fue esposa devota y viuda ejemplar; y cuando ya estuvieron crecidos los hijos, se hizo cargo de sus propios padres achacosos y de sus hijas solteronas y de sus nietos sin amparo.

Jane jamás conoció el placer de dejarse flotar en un lago, llevada a la deriva por un hijo de cometa, como suele hacer Benjamín a pesar de sus años. Jane nunca tuvo tiempo de pensar, ni se permitió dudar. Benjamín sigue siendo un amante fervoroso, pero Jane ignora que el sexo puede producir algo más que hijos.

Benjamín, fundador de una nación de inventores, es un gran hombre de todos los tiempos. Jane es una mujer de su tiempo, igual a casi todas las mujeres de todos los tiempos, que ha cumplido su deber en esta tierra y ha expiado su parte de culpa en la maldición bíblica. Ella ha hecho lo posible por no volverse loca y ha buscado, en vano, un poco de silencio.
Su caso carecerá de interés para los historiadores.”

     En 1998 publicó Patas arriba. La escuela del mundo al revés. Si Alicia, la del País de las Maravillas, volviera a nacer y quisiera ver el mundo del revés ya no necesitaría molestarse en meterse en el interior de un espejo, como la imaginara el británico Lewis Carroll en el siglo XIX. Sólo tendría que describir las cosas ilógicas de este mundo tal como las viese nada más abrir los ojos y fijar su vista en la increíble realidad social.
   Las palabras andantes siguen de algún modo la senda de El libro de los abrazos.
    Recientemente ha escrito Espejos. Una historia casi universal donde con su sagacidad, mordacidad e ironía nos pone en situación de sentir, entender y comprender algunas historias que no suelen narrarse ni contarse como él nos suele mostrar.

   Casi todas las obras de Eduardo Galeano se pueden encontrar editadas por Siglo XXI. Hay algunas que no: es el caso de Días y noches de amor y de guerra (Alianza Editorial, Madrid, 1986) que fue Premio Casa de las Américas en La Habana en 1978. Y que es algo así como un diario sobre las desventuras que padeció el Cono Sur latinoamericano en los durísimos años del exterminio izquierdista al que se vio sometido por el implacable imperialismo de los dólares y las dictaduras militares.

Después hay antologías que recogen algunos textos como:

• Mujeres (Alianza Cien, Madrid, 1996).
• Amares (Alianza, Madrid, 1993).
• Ser como ellos y otros artículos (ed. Siglo XXI, Madrid, 1992).
Vagamundo y otros relatos (se editó en Laia, Barcelona, 1973; pero se haya editada más recientemente en Siglo XXI, Madrid, 2005).
• Úselo y tírelo. El mundo del fin del milenio visto desde una ecología latinoamericana (ed. Planeta, Bogotá, 1994; varias reimpresiones).
  
 Cualquiera de estos últimos libritos es fácil de manejar por estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato. Los precios suelen ser bastante asequibles. Además sugiero algunas páginas de internet donde sus textos se pueden leer o, tal vez, mejor algunas de sus inolvidables intervenciones públicas se pueden ver y escuchar sin ningún tipo de problema. No hay nada como la posibilidad de poder sentir, como maestr@s que somos, que estos libros –o algunos de sus textos en forma de fotocopia bien trabajada estéticamente para la ocasión– se pueden regalar entre ell@s en días bastante especiales. Esto es buena semilla.

 Para acabar os sugiero escuchar la siguiente adaptación radiofónica y teatral de Las venas abiertas de América Latina:
•Si pincháis sobre su nombre en los otros dos textos podréis entrar en su página web.

Antonia Sánchez Caballero
Marzo 2012

Gracias Antonia, muy interesante tu aportación!!!!

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