22 may. 2014

MUJERES EN LA DANZA: MARÍA MERCANDOTTI, “LA VENUS ANDALUZA”

Rosa Suárez Muñoz, 
Coordinadora del Plan de Igualdad 
 Conservatorio Profesional de Danza “Reina Sofía” 

Con el fin de conmemorar el 8 de marzo el día internacional de la mujer, en nuestro Centro llenamos el tablón de COEDUCACIÓN con biografías de destacadas mujeres andaluzas, entre ellas, hemos intentado visibilizar algunas en el entorno de las artes escénicas como es el caso que nos ocupa, María Mercandotti, y otras como Dolores Serral, Florencia Pérez Padilla (Rosario), o Pastora Imperio…

María Mercandotti  nació hacia 1801 en Cádiz. Con apenas nueve años dio sus primeros pasos en la escena de Cádiz; su madre viuda y presa del desamparo la subió a los escenarios más por necesidad que por otra cosa.
En 1810, tan solo había una casa de comedias en Cádiz, que se encontraba en la calle de la Novena, y en ese escenario comenzó su andadura artística..
En una de sus funciones se le brindó una oportunidad única desde los palcos; Lord Fife, general del ejército de España, la vió bailar y quedó prendado de su arte y su belleza, y quiso conocerla; desde ese momento entró en la vida del aristócrata inglés, que decidió hacerse cargo de su vida y de la de su madre, convirtiéndose en su tutor.
Hacia 1814 emigró a Londres con su madre y su tutor, e inicia estudios con Monsieur Vestris. El 12 de julio de 1814 se presenta en el KING´S THEATRE de Londres, bailando primorosamente la danza nacional favorita, LA CACHUCHA.
A finales de 1814 Lord Fife se instala en París, donde posiblemente llevó a su pupila, de ser así, allí comenzaría la verdadera formación clásica de la bailarina.
El 10 de Diciembre de 1821, la gaditana debutó en la Ópera de París junto a Antoine Coulon, teniendo un gran éxito de crítica y público, a partir de entonces se le conoció como LA VENUS ANDALUZA.,
De nuevo volvió a Londres al KING´S THEATRE, allí tras su actuación en un acto de LES PAGES DU DUC DE VENDÓME, tanto el MORNING POST, como el MORNING HERALD, se hicieron eco de aquella “incomparable gracia de la Mercandotti, mientras tocaba las castañuelas y movía sus brazos al unísono con sus pasos”.
El 4 de enero de 1823 se inauguró la nueva temporada del King´s y ella volvió a actuar con EL CARNAVAL DE VENECIA, en el que los diarios destacarían “la frescura de sus expresiones, sus movimientos correctos..ella no parece saltar por encima de las leyes de la ciencia, sino saltar por la alegría de su corazón”
El 8 de marzo llegó el momento de su consagración y despedida en menos de 3 funciones; escenificó su primer Gran Ballet Histórico “ALFRED LE GRAND”, ejecutando el papel de paje con una impecable delicadeza que convenció a todos.
Pero para sorpresa de todos María desapareció de la escena  dejando solo una nota como explicación aduciendo problemas de salud.
La gaditana no volvió a bailar en un teatro nunca más, y no por motivos de salud sino por motivos del corazón…Edward Ball- Hughes, un joven apuesto, educado, de buena familia y con unas rentas ventajosas, le pidió matrimonio, se casaron y se instalaron en Londres, aunque su matrimonio hizo aguas al poco tiempo, por la vida nocturna y dedicada al juego del marido…María recompuso su vida como MADAME DUFRESNE, aunque nunca volvería a bailar.
La figura de María Mercandotti fue muy importante para la Escuela Bolera en el Siglo XIX, ya que la internacionalizó y la paseó por los mas importantes teatros europeos…además comenzó una formación clásica que fue crucial para la ejecución técnica de la bolera y para evolucionar dicha técnica con las aportaciones que el Ballet Clásico le iba otorgando. 

Hacia 1814 emigró a Londres con su padre, e inició sus estudios con Auguste Vestris, tras lo cual debutó ese mismo año en el King's Theatre con un recital. Poco después se instaló en París para trabajar junto a Jean-François Coulon y debutó en l'Opéra en 1821. Se retiró de la escena en 1823, tras contraer matrimonio con su admirador Ball Hughes.
C. Paris / J. Bayo

No hay comentarios:

Publicar un comentario